Granada clama por una fecha para la puesta en funcionamiento del Metro

Considerada, como la cuarta ciudad en España, con mayor índice de tráfico vehicular, Granada espera ansiosa la puesta en marcha de su Metro, ese que promete aligerar el tráfico, toda vez que desplazará un mayor número de personas y en menor tiempo que los vehículos particulares y autobuses.

No obstante, desde el pasado mes de marzo, se encuentra en periodo de pruebas, las mismas que han causado decepciones, mermado la confianza de su pronta puesta en funcionamiento, pero que también han generado un gasto exagerado a la ciudad, sin percibir aun ingresos relacionados a su labor.

Y es que, este metro, tranvía o metro ligero, únicamente cuenta con una línea, que atraviesa la ciudad de Granada y se extiende hasta los pueblos cercanos de Armilla, Albolote y Maracena, interconectando dichas zonas. Se trataría pues, de 26 paradas esparcidas a lo largo de 15 m de extensión, las que tendría que recorrer dicho Metro, si es que algún día entra en funcionamiento.

Ya desde el mes de marzo, ha recorrido más de 120.000 kilómetros de pruebas, sin entrar en funcionamiento, lo que viene a representar un coste cercano a 1,2 millones de euros a la ciudad, según recientes denuncias del concejal de IU, Francisco Puentedura.

Pero además, cada semana, se reportan mayores incidentes relacionados con estas pruebas, oscilando incluso entre 33 reportes semanales hasta 74 la semana siguiente, toda vez que el 83 por ciento del trayecto se desarrolla en superficie y el restante de forma subterránea.

La información oficial, no puede resultar más imprecisa. Quien funge como consejero de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía, Felipe López ha considerado que se dará a conocer la fecha de la puesta en funcionamiento del Metro, sólo 48 horas antes de hacer el primer recorrido. (Incertidumbre total). Lo que si fue enfático en señalar, es que en sus primeros momentos, trabaja a una velocidad un poco menor a la planteada inicialmente.

Entre los citadinos, las esperanzas se diluyen y los más optimistas, consideran que será en el primer trimestre del año entrante, cuando finalmente sea posible trasladarse en el Metro de Granada. Mientras tanto, sólo queda “seguir observando las pruebas y evitar mayores percances”.